Introduction

Reconociendo los impactos serios ambientales, económicos y en la salud asociados al plástico, los gobiernos alrededor del mundo están promulgando leyes y políticas para abordar el tema del plástico, especialmente el plástico descartable. La fabricación y uso de plástico alrededor del mundo va en aumento. La revista National Geographic, comparte estadísticas sorprendentes incluso:

“Aproximadamente el 8% de la producción mundial de petróleo se utiliza para producir plástico, y alimentar su fabricación. Se proyecta que dicha cifra ascenderá a un 20% para 2050”.i
“Casi un millón de botellas plásticas para bebidas, se venden cada minuto”.ii

Sin embargo, una estadística sobresale como un problema que se puede abordar rápidamente:

“El 40% del plástico que se produce, es para el embalaje,
lo cual se usa una sola vez y luego se descarta”.
iii

Los gobiernos, están adoptando una serie de medidas para abordar la fabricación, el comercio, el uso y el desperdicio del plástico descartable. Debido a que el embalaje de productos es un motor principal del uso del plástico, algunos(as) legisladores(as) están enfocando sus esfuerzos en maneras de transformar la distribución de productos de consumo, como para eliminar el embalaje desechable en general.

Actores(as) de la sociedad civil, están exigiendo que sus gobiernos promulguen leyes eficaces enfocadas en la producción y sobreexplotación desenfrenada del plástico descartable. ELAW, provee este recurso para compartir estrategias y alentar la acción robusta, con miras a la reducción del plástico descartable y la transformación de los sistemas mundiales de entrega de productos de consumo.

A continuación, unas breves descripciones y ejemplos de los tipos de leyes que existen, junto con ciertos temas transversales importantes.

Este recurso, no es abarcador, y la legislación en materia de plástico cambia rápidamente. Continuaremos añadiendo recursos, y actualizando la información.

 
Evite soluciones falsas

Es importante, que los esfuerzos de afrontar el plástico descartable, no alienten otras prácticas no sostenibles, a veces denominadas “soluciones falsas”.

Por varias décadas, los fabricantes de plástico, han promocionado el reciclaje como la solución a los desechos de plástico; sin embargo, se recicla menos del 10% del plástico mundial.iv De hecho, los líderes de la industria nunca esperaron que el reciclaje fuera la respuesta, aún mientras lo promocionaban. Una escritora para FRONTLINE [Lina de Frente], describiendo investigaciones sobre la industria de plástico y su incidencia del reciclaje como una solución a la acumulación de desechos plásticos, informa:

“Enfrentando la preocupación pública elevada sobre las cantidades de basura cada vez más grandes, la imagen del plástico iba cayendo dramáticamente. Funcionarios(as) a nivel estatal y local a través de los [EEUU] estaban considerando prohibiciones de ciertos tipos de plástico, como un esfuerzo para reducir los desechos y la contaminación.

“Sin embargo, la industria tenía un plan, una manera de eludir las prohibiciones del plástico, y de mantener el crecimiento de sus ventas.

“Públicamente, promovería el reciclaje como la solución al crisis de desechos – a pesar de las dudas internas de la industria, casi desde el principio, sobre si el reciclaje de plástico generalizado jamás podría llegar a ser económicamente viable”.v

Actualmente, la incineración (incluso las instalaciones de conversión de desechos a energía), los bioplásticos, los plásticos que pueden ser convertidos en abono, el infrarreciclaje (reciclando plásticos de grado superior para producir cosas como ropa y carreteras), el reciclaje químico y otras estrategias se promocionan enérgicamente como soluciones al problema creciente de plástico. Ninguna de estas estrategias por sí sola, o en combinación con otras, es segura, factible o eficaz para abordar el puro volumen del plástico descartable generado.

“Empresas como ExxonMobil, Shell y Saudi Aramco, están redoblando su producción de plástico – lo cual se produce con petróleo, gas y sus derivados – para contrarrestar la posibilidad de que una respuesta mundial al cambio climático podría reducir la demanda de sus combustibles.”vi Dichas empresas, continuarán promocionando soluciones falsas, para asegurar que los gobiernos no frenen la fabricación y el uso del plástico – y por lo tanto, la gente continúa utilizando pajillas de plástico en sus bebidas para llevar en una taza de plástico.

La legislación bien diseñada, abordará directamente las alternativas no sustentables. Una ley que específicamente prohíbe el plástico como parte de una prohibición del plástico descartable, se encuentra en Jamaica. La ley jamaicana prohíbe la importación o distribución del plástico descartable en cantidades comerciales, e incluye las bolsas degradables, biodegradables, oxodegradables, fotodegradables o las que pueden ser convertidas en abono.

Unos recursos buenos que describen las soluciones falsas, incluyen:

Orden en Materia de Comercio (Prohibición del Material Plástico de Embalaje), 2018 (Jamaica), disponible en: https://www.nepa.gov.jm/new/legal_matters/laws/Environmental_Laws/Proc_1_Trade_Act.pdf. Dicha prohibición, aplica a: las bolsas de plástico desechables, el embalaje de poliestireno expandido y pajillas de plástico. Véase la definición en la Sección 2(1) del plástico descartable. La ley declara: “Para despejar toda duda, dicha Orden aplica a las bolsas de plástico descartable, sin importar si la bolsa es degradable o viene etiquetado como degradable, biodegradable, oxodegradable, fotodegradable o que puede ser convertidas en abono”. Sección 5.
Laws requiring less toxics in plastic

Además de prohibir los productos problemáticos de plástico, es provechoso cuando una ley promueve mejores alternativas. Las leyes que apoyan mejores diseños para productos, se están promulgando en varios lugares. Los mejores ejemplos, son aquellas que implementan nuevos sistemas de entrega, para reemplazar el plástico descartable con productos reutilizables.

Por ejemplo, this ordinance el uso de embalaje que verdaderamente se puede convertir en abono, para utilizar con la comida para llevar y en los contenedores reutilizables en locales donde se sienta a comer. En vez de enfocarse exclusivamente en el plástico descartable, dicha norma aborda el embalaje desechable más ampliamente.

En Bangladesh, el Gobierno requiere el uso de bolsas de yute para la mercancía al por mayor enumerada en la Ley de Embalaje Obligatorio de Yute, 2010, como ser el arroz, azúcar y fertilizante. Dicha Ley, se ha expandido dos veces para cubrir más productos, y requiere el embalaje de yute para la preservación y el transporte de 20 kg o más de 17 mercancías a través de Bangladesh. La Ley no solo reduce los desechos plásticos, sino que además apoya la industria de yute en Bangladesh.

Si bien no llegan al punto de reemplazar el plástico con alternativas sostenibles, algunas leyes alientan a las empresas a fabricar plástico menos tóxico, y plástico que es más probable que sea reciclado. Por ejemplo, Zimbabue alienta “el diseño de plástico que contiene pocos contaminantes, puede ser reciclado y es resistente cuando se usa para sus usos previstos”. Reglamento sobre Embalaje Plástico y Botellas de Plástico, S.I. 98, 2010, Artículo 4.

El Decreto No. 7,639-N. S. de la ciudad de Berkeley, declara que la “[c]omida para llevar solo se servirá en vajilla descartable”. Id., sec. 11.64.050 (A). La única vajilla descartable permitida para usar con la comida para llevar, es aquella que es aceptada por el programa de colección de abono de la ciudad, y debe ser libre de todo químico fluorado; y envolturas de papel aluminio aceptadas por el programa de colección de abono de la ciudad. Id., sec. 11.64.070.
Dicho Decreto, asegura que la clientela puede usar su propia tasa reutilizable, y requiere que los(as) comerciantes cobren US$0.25 por cada tasa descartable proveída. Id., sec. 11.64.050 (D).
Decreto No. 7,639-N. S. añadió el Capítulo 11.64, el Decreto sobre la vajilla descartable y la reducción de basura, al Código Municipal de Berkeley.
Prohibiciones del plástico descartable

Hace varios años, los gobiernos empezaron a prohibir la distribución de bolsas de plástico, y luego añadieron otros artículos de plástico descartable, como ser pajillas, embalaje de comida para llevar y cubiertos. En respuesta a la omnipresencia del plástico en la vida cotidiana, la cantidad y el alcance de las prohibiciones del plástico desechable han aumentado dramáticamente, como demostramos a continuación.

 

En la reseña de ELAW de la legislación de todo el mundo, hallamos más de 35 jurisdicciones que prohíben la fabricación de por los menos algunos productos plásticos, y cantidades semejantes (con una sobreposición significativa) de jurisdicciones que prohíben la importación. Las leyes que prohíben la fabricación e importación de productos de plástico desechable, podrán representar la manera más eficaz de reducir su consumo y desecho.

Para ser eficaz, las prohibiciones deben ser fáciles de aplicar y hacer valer; por ejemplo, se debe definir y poder identificar claramente los artículos prohibidos. Algunas prohibiciones de las bolsas de plástico, describen un espesor específico, medido en micrones, cuya identificación puede ser difícil para el/la inspector(a). Si se utiliza el espesor de plástico, una medida útil requiere la fijación del espesor de plástico en las bolsas. La prohibición de la distribución de toda bolsa plástica para llevar, es una manera aún mejor de claramente aplicar una prohibición.

Algunas leyes limitan los distribuidores incluidos, lo cual puede dificultar la aplicación de una prohibición. Por ejemplo, la ley de 2019 de Taiwán, aplica a las tiendas departamentales, aunque no a las cadenas de tiendas de abarrotes e instalaciones de comida rápida en esos mismos centros de comercio. Véase la Administración para la Protección Ambiental, Ejecutivo Yuan Huan-Shu-Fei-Tzu No. 1080056916 (8 de agosto de 2019).

Finalmente, muchas prohibiciones que de otra manera serían contundentes, han sido debilitadas por la inclusión de una larga lista de exenciones. Por ejemplo, si bien Antigua y Barbuda prohíbe la importación, distribución, venta y uso de bolsas para las compras hechas de polietileno o a base del petróleo, incluye una larga lista de bolsas que están exentas de la prohibición, y permite que el/la Ministro(as) responsable de la compraventa, comercio e industria, deportes, cultura y festivales nacionales exima otros tipos de bolsas.

Las prohibiciones del plástico descartable, presentan una oportunidad para alentar reformas asociadas, que abordan los problemas de manejo de desechos y promocionan productos más sustentables.

Para mayor información, véase Soluciones falsas y Apoyando mejores diseños para productos y promocionando alternativas más sustentables.

Orden sobre el comercio exterior (prohibición de las bolsas plásticas para las compras), 2017, No. 83 de Antigua y Barbuda exime a: envolturas de pan; plástico para guardar o envolver pescado o carne; bolsas utilizadas para empaquetar frutas o nueces, productos dulces, productos lácteos, líquidos y productos congelados, medicina [y] pequeñas herramientas; bolsas para limpieza en seco; bolsas utilizadas para manejar desechos, incluso forros para contenedores; etc. Articulo 4 y Cláusula.
Zimbabue requiere el establecimiento de metas de prevención de desechos plásticos, y sugiere que “la creación de un modo de sistemas para la distribución y la devolución, que reducen al mínimo los desechos plásticos residuales”. Reglamento sobre el embalaje plástico y botellas plásticas SI 98, 2010, Art. 4.
Prohibiciones de la importación y exportación de desechos

Independientemente de abordar la fabricación y el uso de los productos en sí, algunos países prohíben la importación y exportación de desechos plásticos. Por ejemplo, Senegal prohíbe la importación de desechos plásticos, y además la exportación de desechos, a no ser que el país importador permita la importación y cuenta con instalaciones de tratamiento adecuadas.

“L’importation de déchets plastiques . . . est interdite. . . . Les déchets plastiques produits au Sénégal ne peuvent être exportés qu'après autorisation du Ministre chargé d’l’Environnement et uniquement vers les pays qui autorisent leur importation et qui sont dotés d'installations de traitement adéquates.” Senegal, Loi relative à la prévention et la réduction de l’incidence sur l’environnement des produits plastiques, la loi n° 2020-04 du 08 Janvier 2020, Arts. 19-20.
Impuestos y tarifas

Estrechamente relacionado a las prohibiciones, existen impuestos/tasas/tarifas en bolsas de plástico y en otros productos de plástico descartable. Ciertas leyes, implementan un abordaje mixto, prohibiendo ciertos artículos y gravando otros, así intentando desalentar su uso. Dicho abordaje, puede ayudar a asegurar que no simplemente se reemplacen los artículos prohibidos por otros artículos descartables. Por ejemplo, una ley sudafricana del 2003 prohíbe las bolsas con un espesor menos de 24 micrones, y grava las bolsas más gruesas, lo cual alienta el uso de bolsas desechables.

La mayoría de los ejemplos de derechos y tarifas en el plástico descartable se imponen en los consumidores(as). Sin embargo, dichas medidas fiscales, pueden ser impuestas en otros puntos de la cadena productiva , para promover productos más sostenibles y reflejar mejor los costes externos de la producción y del uso de plástico. Por ejemplo, Argelia impone un Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las bolsas de plástico importadas y en las que se producen localmente.

“Los bienes importados empaquetados en material plástico, o los artículos de plástico descartables, están sujetos a un impuesto ambiental, de acuerdo con leyes relevantes”. Ruanda, Ley No. 17/2019, , Artículo 5.
Sistemas de depósito y reembolso (SDR)

Los sistemas de depósito y reembolso (SDR) (también denominados ‘planes de depósito y reembolso’ o ‘proyectos de botella’ [‘bottle bills’]), tienen una larga historia de mejorar la colección de contenedores rellenables o reciclables. Dichos programas, generalmente requieren que el/la consumidor(a) pague un pequeño depósito en el momento de la compra, el cual luego se reembolsa cuando la persona devuelve el contenedor al minorista o al centro de colección. Dichas leyes, mayormente aplican a los contenedores de bebidas; sin embargo, fácilmente podrían ser expandidas como para también cubrir otros artículos de plástico.

La determinación de si un SDR es el programa correcto para una cierta jurisdicción, dependerá de factores que incluyen si hay personas que dependen de la colección y venta de dichos artículos, quienes serían desplazadas por un sistema más formal.

Algunas leyes en materia de SDR, están diseñadas como para imponer los costes del programa en los(as) productores(as) (incluso los(as) importadores(as) y distribuidores(as)). El SDR, puede ser un elemento de un sistema de responsabilidad ampliada del productor.

Las leyes en materia de SDR, se encuentran en muchas regiones del mundo, incluso Australia, Barbados, Fiyi, Senegal, y Tanzania.

 
Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP)

Recientemente, muchos gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y otros han propuesto la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), como una estrategia para reducir la amenaza creciente del plástico.x

Si bien algunos(as) defensores(as) aplauden a la RAP como una manera de asegurar que los(as) productores(as) asuman responsabilidad para la recuperación y reducción de los desechos, otros(as) la ven como otra manera de continuar las prácticas no sostenibles para el uso descartable. Los programas RAP, necesitan estar bien diseñadas para asegurar resultados positivos.

Thomas Lindqvist, es reconocido por haber desarrollado el concepto de la RAP en 1990. Más recientemente, Lindqvist definió la RAP de la siguiente manera:

[Un] principio de la política, de promover mejoramientos ambientales en todo el ciclo vital de los sistemas de productos, ampliando las responsabilidades del fabricante del producto, para abarcar varias partes de todo el ciclo vital del producto, y especialmente la recuperación, el reciclaje y la disposición final del producto. xi

Lindqvist plantea la hipótesis, de que los programas RAP son populares a través de las jurisdicciones, porque encaran el problema de los desechos mientras a la vez cargando el coste del programa a los fabricantes y distribuidores, en vez de a los gobiernos y contribuyentes.xii Programas RAP fuertes, desplazan la responsabilidad de implementar (como ser, la colección de productos de plástico usados) y/o financiar el programa, a aquellos que son responsables del producto en el mercado. En principio, esto debería alentar a los(as) productores(as) a que adopten modelos de producción, diseños y materiales más sostenibles.

La RAP, no se refiere a un programa específico, sino que describe un principio que guía una serie de instrumentos adoptados para ayudar a mejorar los productos y los sistemas de entrega de productos, para así reducir los impactos asociados ambientales, sociales y en la salud. Lindqvist explica, que la RAP se implementa a través de una mezcla de “instrumentos de política administrativos, económicos e informativos”.xiii

En Europa, a la RAP se le da un significado específico, y existen algunos programas RAP bien desarrollados en marcha.xiv Sin embargo, la RAP puede parecer diferente en otras partes.

El concepto general de los programas RAP, es que los(as) dueños(as)/productores(as) de marcas, son responsables de cubrir todos los costes ambientales y sociales asociados con sus productos. En la esfera del plástico, la RAP generalmente busca obligar a los(as) productores(as) o dueños(as) de una marca a pagar el coste de recuperar el embalaje plástico de sus productos (o el producto plástico en sí), y de manejar el plástico recuperado de la manera más ambientalmente sostenible posible, lo cual podrá incluir la reutilización, la reparación o el reciclaje. Los programas RAP eficaces, evitan la disposición final (el vertedero o la incineración) en la mayor medida posible. Si se diseñan bien, los programas RAP alientan a los(as) fabricantes y distribuidores(as) de productos a reducir el embalaje, o a mejorar el diseño del embalaje como para limitar los desechos. Adicionalmente, la RAP puede reducir la necesidad de recursos vírgenes, al aumentar la reutilización de materiales.

Si bien un programa RAP robusto, quizás sea la meta principal, podrá ser más apropiado contar con un abordaje de forma escalonada a la implementación, utilizando programas más sencillos. Por ejemplo, una cierta jurisdicción podría requerir que las empresas distribuidoras de contenedores de bebidas recuperen los contenedores y paguen el coste de prepararlos para ser reutilizados, mecánicamente reciclarlos o, en última instancia, deshacerse de ellos de manera apropiada. Donde miembros comunitarios ya informalmente recolectan dichos contenedores para venderlos, un nuevo programa debe incluir y financiar las personas que ya están realizando el trabajo. Un tal programa, podría incluir tarifas para cubrir programas educativos u otros pasos hacia un abordaje holístico para reducir los desechos plásticos.

Una jurisdicción que busca lanzar un programa RAP exitoso, debe contar con programas asociados establecidos, o comprometerse a desarrollarlos de manera paralela. Por ejemplo, un programa actual de reciclaje, puede apoyar el éxito de otros programas RAP.

Las jurisdicciones que no cuentan con un mercado de reciclaje, u otros prerrequisitos para un programa RAP integral, podrían adoptar elementos independientes, como ser:

  • Programas que alientan o requieren el reemplazo de productos plásticos descartables con alternativas reutilizables y rellenables.
  • Programas que requieren que los distribuidores y minoristas recuperen el embalaje de los productos que venden.

Por ejemplo, la Ley de Contenedores Retornables de Barbados requiere que toda entidad que vende bebidas (para consumo fuera del predio) en contenedores cubiertos por dicha Ley, acepte cualquier contenedor vacío que cumple con los requisitos, y provea el valor del reembolso. Id. en Sec. 4(1). A su vez, los distribuidores deben aceptar los contenedores de bebidas que cumplen los requisitos de aquellas marcas que distribuyen de minoristas, y reembolsar el valor de cada contenedor. Id. en Sec. 4(2). Si contenedores de bebidas retornados al distribuidor son inservibles o no se reutilicen, se deben desechar de acuerdo con las leyes aplicables en materia de desechos. Id. en Sec. 6(1).

La Ley de Contenedores Retornables, es un ejemplo de un programa RAP, pues requiere que los distribuidores recuperen las botellas plásticas que venden. Dicha Ley en Barbados, viene junto con una prohibición de la importación, distribución, venta y uso de contenedores plásticos descartables (aparte de aquellos identificados en la Ley de Contenedores Retornables), cubiertos, pajillas y bolsas plásticas hechas con resina a base del petróleo. Ley para el Control del Plástico Descartable, 2019.

Requisitos sencillos , podrían responsabilizar a las empresas de la colección de otros materiales también.

Preguntas preliminares sobre diseño

Para ser exitoso, un programa RAP se debe diseñar como para funcionar en el contexto local donde será implementado. Se deben crear los sistemas RAP, a través de un proceso transparente y participativo liderado por el Gobierno, el cual involucra a toda parte interesada. Dicho proceso, crearía oportunidades para muchas perspectivas, incluso las personas que trabajan de manera informal en el sector de desechos, y aquellas que crean nuevas empresas que reducen el uso de productos plásticos descartables y sistemas de entrega.

Al diseñar un programa, se deben abordar dos preguntas primero, y existen muchas opiniones divergentes, sin un consenso sobre cuáles respuestas generan los programas RAP más fuertes, en cuanto a los siguientes dos asuntos:

1. Productos cubiertos

Una primera pregunta clave, se refiere a cuáles productos se deben incluir en un programa RAP. Existen por los menos tres puntos de vista:

 

  • Algunos(as) defensores(as), promueven la inclusión de todo material (desde aquellos que son altamente reciclables a los que no se pueden reciclar), para asegurar que los(as) productores(as) se responsabilicen de los impactos ambientales de toda su gama de productos. (Los(as) defensores(as) de dichos programas amplios, usualmente además promueven un sistema en el cual los(as) productores(as) sólo pagan para el manejo de materiales – no manejan directamente los materiales ellos(as) mismos(as)).
  • Otros(as) argumentan que los materiales altamente reciclables no deben formar parte de los programas RAP, para que la RAP no compita con ningún programa de reciclaje actual, o desplace personas que ganan dinero coleccionando y vendiendo dichos materiales.
  • Finalmente, otros(as) prefieren que los sistemas RAP sólo aborden los productos no reciclables y tóxicos. Esos, son los productos que sobrecargan considerablemente a las comunidades locales, y son los productos que más necesitan ser ambientalmente amigables.

 

2. El rol del/la productor(a)

La segunda pregunta principal, es si un programa RAP debe ser “operativo” (es decir, los(as) mismos(as) productores(as) dirigen el programa), o “financiero” (es decir, que los(as) productores(as) pagan al gobierno local o a otros(as) para que dirija el programa).

La selección, depende de muchos factores, incluso de si existe supervisión gubernamental rigurosa y salvaguardias contra la corrupción. Los programas financieros, preservan la flexibilidad para admitir programas de reciclaje-colección informales y comunitarios y otras iniciativas que apoyan la economía local.

Diseño general del programa

Con dichos puntos destacados, podemos añadir de manera más general, que un programa RAP eficaz debe incluir las(os) siguientes características o componentes:

  • Reduce no solamente la contaminación plástica, sino que los daños ambientales en general (incluso las emisiones de gases de efecto invernadero y tóxicas).
  • Desplaza la responsabilidad financiera al/la productor(a).
  • Estructura las tarifas como para incentivar a los(as) productores(as) a implementar la jerarquía de desechos en el diseño del embalaje, y mejora la sustentabilidad (“tarifas eco-ajustadas”). Las tarifas serían más bajas cuando hay menos embalaje, o más altas si el embalaje incluye ciertos químicos. Dicho marco, puede ser potencializado a través de la adopción de sanciones y bonos: por ejemplo, un bono financiero para el uso de embalaje estándar reutilizable, o una multa para el uso de contenedores descartables, donde hay una alternativa reutilizable fácilmente disponible.
  • Construye sobre la base de los sistemas actuales de manejo de desechos. Si se manejan los desechos a nivel municipal, el programa RAP debe ser compatible con los sistemas municipales actuales.
  • Se realiza de manera uniforme a través de la jurisdicción, con acceso igualitario al programa en áreas rurales y urbanas.
  • Incluye metas medibles y verificables para reducir el embalaje, enterrar los desechos y aumentar la reutilización y el reciclaje. Esto, requiere la disponibilidad o generación de datos de línea de base. Las metas de rendimiento, podrían ser específicas para los tipos de embalaje plástico.
  • Define los productos que están claramente cubiertos.

 

Cumplimiento y aplicación

  • El cumplimiento obligatorio con requisitos legalmente vinculantes, y sanciones severas por violaciones. Los programas iniciados de manera voluntaria por parte de empresas individuales, probablemente no realizarán muchas metas de política pública.
  • Fuertes disposiciones en materia de aplicación, incluso la habilidad de los(as) ciudadanos(as) de aplicar la ley .
  • Los datos detallados y verificables (incluso datos sobre el manejo río abajo) que están públicamente disponibles y revelados bastante rápido, como para permitir el monitoreo del sistema en tiempo real.
  • Si una entidad creada por la industria opera el programa RAP, debe de haber una supervisión fuerte con el monitoreo de cumplimiento realizado por una tercera parte.

Incorporando trabajadores(as) locales y empresas

  • Diseñado como para incorporar a los(as) trabajadores(as) y empresas locales actuales que ya están jugando un rol en la reducción de desechos, la recuperación de materiales, la reparación y el reciclaje.

Recicladores(as)/recolectores(as) informales de desechos

  • Incluir los(as) recolectores(as) de desechos en el diseño de nueva legislación y programas. Tradicionalmente, los(as) recicladores(as) informales, recolectores(as) de desechos y sus organizaciones no han sido incluidos(as) en las discusiones que conducen a la legislación en materia de RAP.
  • Asegurar que el sistema RAP, será remunerativo para el sector informal.
  • Claramente definir los derechos legales de los(as) recolectores(as) de desechos (p.ej., la recolección de desechos no es un robo). Ser consciente de que las leyes pueden ambos reconocer y restringir las actividades de los(as) recolectores(as) de desechos, así creando barreras prácticas para la realización de sus actividades.
  • Se debe enfocar atención en garantizar que la legislación o los reglamentos permiten que los(as) recolectores(as) informales de desechos trabajen sin tener que lidiar con vigilancia normativa complicada o cargas administrativas. Algunas leyes, establecen un registro o un proceso de certificación para los(as) recolectores(as) de desechos, antes de que puedan participar en la gestión de los residuos y/o acceder a beneficios y derechos. Si una ley incluye dicho requisito, es importante contar con salvaguardias para asegurar que dicho proceso sea fácilmente accesible, y además requisitos para las agencias y/u otras partes interesadas, de promover la registración de los(as) recolectores(as) de desechos.
  • En ciertas jurisdicciones, las leyes que reconocen y formalizan la recolección de los residuos, son difusas y no pueden ser implementadas, hasta no adoptar reglamentos. Dichos reglamentos, quizás nunca se materializarán , lo cual impide que los(as) recolectores(as) de desechos realicen su trabajo, o ejerzan sus derechos.
  • Las leyes en materia de RAP, deben incluir medidas para promover la inclusión, y abordar la capacitación y temas más amplios en materia de sustentos que impactan a los(as) recolectores(as) de desechos, como ser el trabajo infantil.
  • Algunos países, cuentan con políticas más amplias que abordan el tema de los(as) recolectores(as) de desechos. Por ejemplo, las leyes, políticas y estrategias nacionales brasileras en materia de gestión de desechos, incluyen varias disposiciones que promueven la inclusión y el reconocimiento de los(as) recolectores(as) de desechos. Empezando desde el más alto nivel, un objetivo de la Política Nacional de Residuos Sólidos, es incorporar los(as) recolectores(as) de desechos en las acciones de gestión de desechos desechos (Ley 12.305 Política Nacional de Residuos Sólidos, Artículo 7). Dicha política, requiere que las municipalidades incluyan programas y acciones para la participación de cooperativas y otros tipos de organizaciones de recolectores(as) de residuos en sus planes de gestión de residuos (Artículo 19). Los reglamentos que implementan la Ley 12.305, incluyen varias disposiciones que promueven la participación de los(as) recolectores(as) de residuos, incluso un requisito de crear condiciones laborales, oportunidades para la integración social y económica y programas de mejoramiento (Artículo 43). Los reglamentos, además requieren que los sistemas de colección de residuos prioricen la participación de cooperativas y otros tipos de organizaciones de recolectores(as) de residuos en sus planes de gestión de residuos (Artículo 40). Asimismo, Brasil desarrolló un “Programa a Favor de los(as) Recolectores(as) de Residuos” para coordinar las acciones del Gobierno federal que apoyan y promueven el trabajo de los(as) recolectores(as) de residuos y el mejoramiento de sus condiciones laborales.
  • Las leyes, deben permitir/alentar a los(as) recolectores(as) de residuos a participar en la puja pública para distintas actividades en materia de gestión de residuos, especialmente aquellas que ya están realizando y sobre las cuales ya cuentan con pericia.
  • En ciertos países, los(as) recolectores(as) de residuos y recicladores(as) informales han ganado más reconocimiento debido a su trabajo, incluso una preferencia sobre distintas actividades de gestión de residuos (recolección y tratamiento), a través de litigio y reforma de la ley.

Tratamiento del producto

  • Las prioridades, deben ser consistentes con la jerarquía de gestión de residuos, empezando con los residuos evitados, la reducción del embalaje, la reducción del embalaje plástico descartable, reutilizando, reparando y finalmente, reciclando mecánicamente.
  • Una prohibición de la incineración (con o sin la recuperación energética) y las operaciones desde el plástico al combustible (incluso lo térmico o químico) como un método final de eliminación. Bajo ciertas circunstancias, una prohibición de la incineración xv

    podrá ya ser vigente, a través de otra ley.

  • Los métodos de tratamiento para la recuperación de materiales, incluye la reutilización y el reciclaje mecánico. Se debe considerar cualesquier abordaje para convertir los residuos recabados en combustibles, como ser la incineración de residuos, y debe ser prohibido.

Otros elementos de programas

  • Un programa educativo diseñado e implementado por agencias gubernamentales o terceras partes, no asociado con la promoción de la producción o del uso de plástico.
  • Los costes de un programa, se diferencian entre los productos, para así tomar en cuenta el impacto del producto en el medio ambiente y en las comunidades, y premiar a los(as) productores(as) para aquellos productos que son más sustentables, o menos dañinos.
  • Los(as) productores(as) asumen el coste total del programa. El coste total, incluye como mínimo la colección, el transporte, el tratamiento, la educación pública, recabar y compartir datos, la administración y cualquier remediación que se necesite.

Educación

Finalmente, ningún programa de este tipo enfocado en el plástico descartable será exitoso, sin contar con un elemento de educación. Algunas leyes requieren un componente de educación para ayudar a concientizar al público en general sobre la necesidad de reducir el uso del plástico.

Varias organizaciones han desarrollado y recopilado recursos educativos útiles, incluso los siguientes: la Plastic Pollution Coalition [Coalición de Contaminación Plástica], Recursos generales para todo grado

Ruanda requiere que “[t]odo fabricante, mayorista o minorista de bolsas plásticas o de artículos platicos descartables, debe establecer mecanismos para recabar y separar bolsas plásticas y artículos plásticos descartables usados(as), y entregarlos(as) a las recicladoras”. Ruanda, Ley No. 17/2019, Artículo 6.
Zimbabue, requiere el establecimiento de metas para reducir los desechos plásticos, y sugiere “la creación de un modo de sistemas de distribución y recuperación, que reduce los desechos plásticos residuales al mínimo”. Reglamento S.I. 98, 2010 sobre el embalaje plástico y botellas plásticas, Artículo 4.

“Para los propósitos de aplicar las disposiciones de esta Ley, o sus reglas y reglamentos implementadores, cualquier ciudadano puede presentar una acción apropiada civil, penal o administrativa, ante el tribunal/órgano correcto . . .

“El Tribunal, eximirá tal acción del pago de cargos de tramitación y deberá, además, al mostrar prima facie la falta de aplicación o infracción motivo de la querella, eximir al/la demandante de la obligación de presentar una fianza de entredicho para la emisión de una orden restrictiva preliminar.

“En caso de que el/la ciudadano(a) prevalezca, el Tribunal indemnizará los honorarios de abogado(a), daños morales y costes de litigio, según corresponda”.

Philippines Ley para el Manejo Ecológico de Desechos Sólidos de 2000, Sec.52.

Reglamentos sobre la gestión integral de los residuos sólidos (Decreto 7391) de Paraguay, requiere que las municipalidades promuevan la participación de los(as) recolectores(as) de desechos en la recuperación de desechos (Artículo 62), pero además prohíbe expresamente las actividades de los(as) recolectores(as) de desechos en las áreas finales de confinamiento de los residuos (vertederos) (Artículo 67).

"Los Municipios promoverán la participación organizada de los recicladores y/o segregadores, en las actividades de recuperación y aprovechamiento de los residuos sólidos." Art. 62.

"Se prohíbe el desarrollo de las actividades de los segregadores en las áreas de confinamiento de los residuos sólidos." Art. 67.

La Ley boliviana en materia de residuos, incluye un reconocimiento del trabajo de los(as) recolectores(as) de desechos; sin embargo, el Decreto que aprueba los reglamentos para dicha Ley, requiere que el Ministro de Medio Ambiente y Agua promulgue reglas adicionales para establecer un registro y autorizaciones para los(as) recolectores(as) de desechos informales

No se han adoptado las reglas.

"Se reconoce la actividad de personas naturales o jurídicas dedicadas a la recuperación de residuos . . . para su aprovechamiento y la generación de empleos dignos como forma de subsistencia. . . .

[E]l Estado . . . promoverá el apoyo a este sector, a través de programas de formalización y asistencia técnica, orientados a mejora condiciones de trabajo, salud y generación de ingresos." Ley 755 of Integral Waste Management, Art. 18.

"El Ministerio de Medio Ambiente y Agua, emitirá la normativa para el registro y autorización de las personas que realizan actividades de recuperación y acopio de residuos reciclables.

. . . [T]oda persona natural o jurídica que realice las actividades . . . deberá contar con el registro y autorización correspondiente." Supreme Decree 2954, Art. 9.

One of the general principles of Uruguay’s EPR and waste management law, Ley 19.829, is the promotion of social and labor inclusion of informal recyclers (Art. 11(F)) (“Se debe promover la inclusión social y laboral de los clasificadores de residuos.”)
Chile también tiene una política más amplia, que cubre los(as) recolectores(as) de residuos: Política de Inclusión de Recicladores de Base 2016-2020
En Chile, las empresas o agencias responsables de la gestión de residuos tienen que compartir los términos y condiciones de licitaciones públicas para los servicios de gestión de residuos, sin coste, con los(as) recolectores(as) de desechos que desean participar en dichos procesos. Las empresas o agencias que manejan residuos, pueden además solicitar una excepción para realizar un proceso de licitación pública, lo cual normalmente se requiere para otorgar sus contratos al contratar a recolectores(as) de residuos. Ley Marco para la Gestión de Residuos, la Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje, Ley N°20.920 (Artículo 24).

Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos, Ley N° 1.854 Ciudad de Buenos Aires, 24 de Noviembre de 2005

En Argentina, la ley de “Cero Residuos” reconoce el trabajo de los(as) recicladores(as) informales, y les da prioridad para colectar, transportar y separar los residuos secos urbanos (véase el Artículo 43 de la Ley). Por consiguiente, se les adjudicaron un contrato de puja pública a asociaciones de recicladores(as) informales, para la colección, el transporte y la separación de residuos secos urbanos en Buenos Aires. Los términos del contrato de licitación, incluyen varios programas para proveer inclusión social, beneficios, erradicar el trabajo infantil, apoyo logístico, entre otros servicios, para permitir que los(as) recolectores(as) de residuos realicen su trabajo. Extractos del contrato de licitación público están disponibles en la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores.

En las Filipinas, la Ley de Gestión Ecológica de Residuos Sólidos de 2000 define la “recuperación de recursos” como “la colección, extracción o recuperación de materiales reciclables del flujo de residuos, para el propósito de reciclar, generar energía o producir un producto apropiado para el uso beneficioso, siempre que dicha recuperación de recursos excluye la incineración”. Artículo 2(dd).

Uruguay también prohíbe la quema de los residuos: "[Q]ueda prohibido: . . . La quema de residuos." Ley 19.829, Articulo. 52

“El Ministerio del Medio Ambiente promoverá e implementará programas de educación ambiental dirigidos a la ciudadanía, sobre el uso de bolsas plásticas de comercio que se encuentren en circulación y su impacto en el ecosistema, incluyendo su reutilización y reciclaje.” Prohíbe la Entrega de Bolsas Plásticas de Comercio en Todo el Territorio Nacional, Ley No. 21.100 (2018), Art. 7 (Chile).
Sobre este proyecto

Los gobiernos están abordando el problema del plástico de maneras distintas. Por lo tanto, el presente recurso no se limita a las prohibiciones, leyes o reglamentos en materia de plástico descartable. Incluimos disposiciones relevantes, sin importar si provienen de leyes independientes, códigos ambientales, códigos sanitarios, leyes de gestión de residuos o leyes arancelarias. Actualmente, el presente recurso se enfoca en las leyes aplicadas desde el diseño de un producto plástico hasta su disposición final.

Las investigaciones que formaron la base de este proyecto, se enfocaron fuera de Estados Unidos y Europa.

ELAW EEUU, aprecia la información que fue compartida generosamente con nosotros(as) por abogados(as) de interés público alrededor del mundo, quienes comprenden la Red ELAW, junto con la información, los consejos y las revisiones de la sección RAP, proporcionados por: Mao Da, China ZW Alliance [Alianza China ZW]; Xavier Sun, Taiwan ZW Coalition [Coalición Taiwán ZW]; Dharmesh Shah; Beth Grimberg, Polis; Sarah Doll, Safer States [Estados Más Seguros]; Julliet Phillips, Environmental Investigation Agency [Agencia de Investigación Ambiental]; Delphine Levi Alvares y Larissa Copello, Zero Waste Europe [Cero Residuos Europa]; Taylor Cass Talbott, WIEGO y Neil Tangri y Monica Wilson, Global Alliance for Incinerator Alternatives [Alianza Mundial para Alternativas a los Incineradores] (GAIA). Les damos un agradecimiento especial a Cecilia Allen y Doun Moon de GAIA.

Under Minnesota state law, the Public Utilities Commission (PUC) is required to “quantify and establish a range of environmental costs associated with each method of electricity generation,” and utilities are required to use those costs “when evaluating and selecting resource options in all proceedings before the [PUC], including resource planning and certificate of need proceedings.”

In the Matter of the Further Investigation into Environmental and Socioeconomic Costs Under Minnesota Statutes Section 216B.2422, Subdivision 3, OAH 80-2500-31888, MPUC E-999/CI-14-643, Minn. Office of Admin. Hearings (April 15, 2016) [Note: This decision is only a recommendation that the MPUC is not obligated to follow.]